lunes, 31 de octubre de 2011

Entre beso y beso

****


Después de amarse, permanecía abrazada a él. Le gustaba que le hablara, daba igual el qué, cualquier cosa le servía, tan sólo quería oir su voz mientras acariciaba su cuerpo.

Y él le contaba mil historias, de cuando fue pirata por los mares del sur, o de su estancia en el faro del fin del mundo, de como escaló las montañas más altas, o cómo se sumergió en los océanos más profundos...

Y ella, extasiada, paraba el tiempo y, entre beso y beso, dibujaba su cuerpo con cada caricia.

Lola



jueves, 27 de octubre de 2011

HALLOBLOGWEEN 2011


****
Más relatos, en el blog de Teresa Casemelle



Se despertó y le pareció que hubiera dormido mil años. Los rayos de sol que entraban por su ventana, atenuados por los visillos, acariciaban su piel.

Se sintió animada, parecía que los días de fiebre habían desaparecido. Recordó a su madre y a su padre preocupados, pero ya estaba mejor, se sentía como si hubiera nacido de nuevo, y eso le llenaba de felicidad. El olor a pan horneado y café recién hecho despertó su apetito.

Al levantarse de la cama, se notó más ligera, como si volara, se miró en el espejo y se vió igual que siempre, ni siquiera había adelgazado, y eso que durante su enfermedad apenas si había probado bocado. Se acercó a la ventana, retiró los visillos...y allí estaba el mar, de un azul intenso como siempre... esperándola.

Adoraba darse un baño por la mañana temprano, cuando sólo estaba ella, el mar y el cielo. Cuando sólo ella formaba parte del paisaje.

En el jardín, vio a su madre cortando hortensias, y deseo abrazarla, pero tendría que esperar, de saberlo le hubiera prohibido el baño, pues aún estaba convaleciente.

Buscó su traje de baño, en su armario, y su albornoz... Salió de la habitación sin hacer ruido, pasó por delante de la habitación de su hermana, que dormía plácidamente, y le tiró un beso.

Bajó las escaleras despacio y al pasar por la cocina, oyó ruido de cacerolas y a Rosa hablar con el gato. Sonrió y se dirigió a la puerta. Abrió y asomó su cabeza sigilosa, mirando que no hubiera nadie, pero oyó pasos, se acercaba su madre y se escondió en la biblioteca.

Al verla pasar, escondida en la oscuridad, le pareció que estaba más delgada y que en su rostro había una sombra de tristeza. Con las hortensias en la mano, se dirigió a la cocina. Minutos después salió con las flores metidas en un jarron con agua. Fue al salón, las colocó sobre una mesa auxiliar y se dejo caer en el sofá. Cogió una fotografía, la acarició y se le llenaron los ojos de lagrimas.

Al verla en ese estado, se acercó a su madre y la rodeó con los brazos.

-Mamá, ¿por qué lloras? .

-Hoy hace un año que se nos fue, y cada día que pasa se me hace más insoportable- la voz de la madre sonó quebrada.

-Es verdad, cariño, pero hay que seguir adelante. Ella no quisiera verte tan triste...- oyó la voz de su padre a la espalda.

¿Qué pasaba? ¿Qué era lo que no entendía?

Miró la foto que sostenía su madre y vio...su propio rostro.

La angustia se apoderó de ella, y le vino a la mente aquel libro que leyó, en el que había personas que morían y su espíritu se quedaba en la tierra, inconsciente de su propia muerte.

Y no quiso pensar más.

Se dirigió hacía la puerta, atravesó el jardín, respiró profundamente y se llenó de la dulce fragancia de las flores y el olor a mar.


Bajó los cuatro escalones que la separaban de la playa y miró el mar, su mar, que allí estaba... aguardándola.

Se quitó el albornoz y acercándose al agua se fue metiendo poquito a poco, sintiendo como iba formando parte de ella y deseó... volver a nacer de nuevo.

Lola Polo


martes, 25 de octubre de 2011

Que llueva... ¿Que llueva?

***


¿Y ya está? ¿Esto es todo? Pues estamos apañaos con la météo...

Nos dijeron que iba a llover y, ciertamente, el domingo llovió. Alegremente, llovió. Con fuerza, llovió. Y el lunes, por la mañana, igualmente llovió - pero ya casi con desgana -  y qué alegría caminar sintiendo las gotas repiquetear en el paraguas... El suelo encharcado - me fui caminando desde la estación de Ciudad Universitaria hasta la Escuela - me parecía un espejo donde se reflejaban las nubes, las ramas de los árboles y el borde de mi falda. Y yo pensé, ilusa de mí, que seguiría lloviendo, hoy, mañana, pasado mañana... Que nos daríamos un festín de agua, para lucir los impermeables de colores, sacar a pasear los paraguas de fantasía y quitarle el polvo a los árboles, que ya han comenzado a hacer el cambio de armario.

Pero no, hoy no ha llovido. No ha caído ni una mísera gota, y aunque dicen que mañana lloverá, eso está por ver.

Por favor, quiero que llegue el otoño para quedarse. 
Necesito que las hojas de los castaños de Indias alfombren los paseos - aquí pintadas de amarillo, allá de rojo o de marrón...
Que el frío se deje de zarandajas y venga a instalarse en nuestras calles, y en mi vida, porque no puede ser que una no sepa a qué atenerse a la hora de vestirse para salir. 
Quiero que llegue, de una puñetera vez, el otoño, y que llueva, por favor, que llueva...

Mari Carmen


lunes, 24 de octubre de 2011

Al llegar la noche

****


Al llegar la noche, en su habitación, al oír las voces de sus vecinos al acostarse, recordó otras noches, cuando él y ella corrían a la cama, despues de ver la tele, como si fueran niños, para ver quién llegaba antes, y una vez en ella, se reían y discutían por coger la posición en el que de espaldas, uno abrazara al otro.

Al final, siempre cedía ella, y se veía envuelta en un abrazo cálido, en el que se sentía protegida y querida, pero por poco tiempo, con la excusa de que así no se quedaba dormida, invertían la posición, y ya abrazada a él, conseguía quedarse tranquila, oía su respiración, sentía su piel, se llenaba de su calor, besaba su espalda, y le decía, TE QUIERO.

Lola


sábado, 22 de octubre de 2011

Sueños

***


Hay sueños que amanecen muertos y otros que nacen cumplidos.
Sueños tersos como piel de veinte años, sueños como besos de pasión, como te quieros resonando cálidos en tus oídos. 
Sueños de vértigo, para desaparecer contigo.
Sueños que son copos de nieve, sueños mansos como lagos cubiertos de niebla, sueños frágiles como el cristal, sueños de seda, sueños que en oleadas llegan y arrasan como un vendaval. 
Sueños de locura, de anhelo. 
Sueños de calma, de paz.
Sueños que nos hacen fuertes y nos llenan de ilusión y fantasía.
Sueños para hacer más dulce el día a día.
Sueños...


Mari Carmen


jueves, 20 de octubre de 2011

Atardecer junto al mar



 
Cae la tarde, sucumbe el día, regalándome un atardecer casi mágico. La mar calma me llama y yo acudo.

Me gusta entrar en el agua despacio, con esa sensacion de ir poco a poco, dejando que la mar se lleve lo pasado en el día, más profundo, cada vez más adentro y te arropa y te limpia... 

Es como volver a nacer. Durante un tiempo vivimos sumergidos, después el aire sustituye al liquido. Nuestro primer llanto, la primera bocanada de aire, y la vida comienza su andadura y con ella nosotros, las risas primerizas, los juegos, los amores y el llanto, pero siempre cerca del mar. Necesitamos regresar a él, para volver al principio, para volver a nacer con cada marea,  aunque no todo es el mar.

Lola

domingo, 16 de octubre de 2011

Fotos de Polaroid

****


Wendy y Mari Carmen


Creo que se llamaba Wendy y se hospedaba en el hotel situado en la playa de La Bermeja, muy cerca del cuartel. Sé, también, que las dos teníamos once años y que si estoy con ella, en su habitación, mientras su padre - un militar de la base de Rota - nos hacía la foto, con su Polaroid, es porque jugábamos juntas en la playa y ella me invitaría a subir a la que era su casa en esos momentos: el hotel, donde se hospedaban, sobre todo, militares norteamericanos, y sus familias.

Eso no lo sabía yo, que era una cámara Polaroid la que nos inmortalizó. Lo supe mucho más tarde, pero me pareció sorprendente que nos hiciera la foto y al momento me la entregara.  Pura magia.

Y allí estábamos, Wendy y yo, dos jovencitas de once años, ella norteamericana, rubia y blanca como la leche - quizá llevara poco tiempo en el sur de España... - y yo española, andaluza, morena y con la piel tostada a fuerza de estar todo el día bajo al sol. 

Dos niñas tan diferentes, con culturas distintas, pero aún así entendiéndose como siempre se entienden los niños: estupendamente bien, aunque ni ella hablara español ni yo inglés, pero allí estábamos las dos, una junta a la otra,  mostrándole al mundo nuestra alegría y nuestra mejor sonrisa.

Mari Carmen


viernes, 14 de octubre de 2011

Una deliciosa tarta de chocolate

****



Decidida ya a tomar cartas en el asunto, necesito perder al menos seis kilos de peso, hoy, dia 12 de octubre, comienzo mi dieta.

De regreso del trabajo, donde es dificil mantener el régimen, ya que podiamos decir que casi a diario, los familiares agradecidos, por los cuidados y cariño que damos a sus padres o madres, nos obsequian con dulces o bizcochos para desayunar o merendar, según el turno, y por mucha voluntad que tengas de no vencer la tentación, acabas dejando la dieta para el día siguiente.

Pero hoy, casi el propósito conseguido, ya en casa, y tras preguntar a mis hijos como estaban, ya que tienen un buen catarro y por la tarde habían quedado en ir al medico, mi hija, me recibe ilusionada, con una bonita y deliciosa, tarta de chocolate.


Lleva poco tiempo saliendo con un chico, y esta muy enamorada, segun me cuenta, tras un comentario que le hizo ella de que tenía unas ganas enormes de comer chocolate, después de un par de horas, se ha presentado con la tarta.

Y esperó a enseñármela y a compartirla, con su hermano y conmigo.

Por supuesto, previa sesión de fotos, juro que me mantuve firme por unos minutos, pero deje que me cortara un trozo, eso sí, pequeño, y sentados en el sofá, disfrutamos de su sabor delicioso.

Y me recordó, aquel primer cumpleaños celebrado con su padre, cuando apenas llevabamos unos meses saliendo, en el cual también me regalo una enorme tarta de chocolate, y que me hizo tanta ilusión.

Y es que hay momentos que mejor vivirlos y celebrarlos juntos y con tarta de chocolate.

Por cierto, sigo a dieta.

Lola


miércoles, 12 de octubre de 2011

El día de la Patrona


****

Castillo de Coca. Segovia.


La última fiesta de la Patrona  - día del Pilar, patrona de la guardia civil - que yo recordaré toda la vida tuvo lugar en Coca, en la provincia de Segovia. Aún puedo ver a mi padre, con su traje de gala, con sus galones de cabo, tan guapo, tan elegante - y mira que están estupendos los guardia civiles en su uniforme... Esta mañana, que he visto el desfile militar, aunque desde casa, no en Madrid, he podido constatarlo, una vez más -... y a los demás guardias, yendo todos a la iglesia, para escuchar la misa que celebraba don Pedro, cura del pueblo y nuestro profesor de religión en el instituto.

Después, las familias, radiantes como aquel día soleado, volvimos al cuartel para las consiguientes celebraciones. Recuerdo que el patio se llenó de gente, de voces, de risas, de carreras de los críos... Estábamos felices.

Feliz día del Pilar, papá, y feliz día para todos los guardias civiles 
que han estado y que aún están en mi vida.

Mari Carmen


martes, 11 de octubre de 2011

Lo más tierno


***


Me encanta ir a la Biblioteca Municipal. La tengo cerca de casa, muy cerca, apenas un paseo de diez minutos. Entrar en ella es sumergirme en una cueva encantada, en una apasionante aventura. A veces me he llevado libros que me han decepcionado al llegar a la página 10, pero otras veces... otras veces he sido tan afortunada de encontrar pequeños tesoros, pura magia, que me he bebido sin apenas respirar, como este Lo más tierno, de Ruth Reichl.

Ruth cuenta retazos de su vida, nos habla sobre su excéntrica madre, sus amigos y su relación con la comida, al mismo tiempo que nos deja sus recetas... Porque ella comenzó a preparar comidas desde muy jovencita, casi una niña, ayudando en la cocina a la cocinera de su abuela. 

Esta mañana, una vez finalizado el libro, me he ido a la fotocopiadora y he fotocopiado las recetas que considero más asequibles, ya que yo no soy una experta en la cocina y, para qué nos vamos a engañar, a estas alturas de la vida la cocina nunca será lo mío. Estas recetas, no obstante, son sencillas y los ingredientes se pueden encontrar sin problemas. Aquí, pues, dejo su receta de Huevos à la diable.

Ingredientes para 6 raciones

  4 huevos duros
1 cucharadita de mostaza líquida
1/4 de taza de mayonesa
sal
1 cucharadita de vinagre de sidra
pimienta

Pelamos los huevos, los cortamos con cuidado por la mitad a lo largo, y ponemos las yemas en un cuenco. Con un tenedor majamos las yemas hasta que adquieran la consistencia de una pasta.
Agregamos el resto de ingredientes y los mezclamos a fondo. La mezcla tiene que quedar espesa y cremosa.
Llenamos el blanco de cada huevo con la mezcla de las yemas. Encima rallamos un poco de pimienta negra y lo guardamos en el frigorífico hasta el momento de servir.
Se obtienen 8 huevos à la diable...

... que tienen que estar deliciosos, añado yo, igual que deliciosa es la lectura de este libro de Ruth Reichl, Lo más tierno. 

Mari Carmen



domingo, 9 de octubre de 2011

Momentos

***


Segovia. 

El día ha amanecido radiante. Ni una nube en el cielo. Abrí las cristaleras de la terraza de la habitación y miré el espectáculo que se ofrecía ante mí: toda Segovia bañada en luz dorada. Realmente maravilloso. 

Pero había algo más. Globos. Globos de colores siguiendo las corrientes. Globos que subían y bajaban, y enmarcaban... ¿la ves bien, Lola? Al fondo, entre los dos globos, ¿la recuerdas? Exacto: La Mujer Muerta. La que cada día saludábamos, al salir a la calle, cuando vivíamos en Revenga.


De Revenga, lo único reconocible era La Mujer Muerta. Y algunas de las piedras que tanto abundaban cuando vivíamos allí. Lo demás, todo me era desconocido. Ni siquiera supe ubicar con certeza el lugar donde un día estuvo el cuartel. 

 Revenga. Segovia
¿Posiblemente aquí estuvo el cuartel?

Pero no importaba, La Mujer Muerta estaba allí, como siempre, y la presa, el embalse, también. Estuvimos comiendo en un mesón precioso, en el pueblo, al borde de la carretera. 

 Revenga. Segovia

Nada de cochinillo, que es lo tipico, no, yo tomé una ensalada y un plato de huevos fritos con chorizo, lomo y patatas. Algo que jamás tomo - y me refiero al chorizo y al lomo - pero el sábado me apetecía y decidí que, aunque seguramente engordaría cien kilos, me daba igual. Me supo a gloria, si bien es cierto que del chorizo y el lomo sólo tomé una pizca. 

Ha sido un fin de semana muy agradable. El Parador de Segovia es estupendo y el desayuno buffét, una locura, el mejor que he probado de todos los hoteles donde he estado, ya sea en España o en el extranjero. 

Hacía muchos años que no disfrutaba tanto de un paseo por Segovia. Espero volver por la provincia no muy tarde.

Ah, y no he engordado nada de nada, a pesar de los huevos fritos, el lomo, el chorizo, y todos los pasteles que me he tomado esta mañana en el desayuno, que estaban... pa morirse de buenos. Y otra cosa... ¡he comprado dulces de Coca! ¿Te acuerdas, Lola, de las rosquillas de palo? Pues algo así... 

Buenísimos. 
 
Mari Carmen

jueves, 6 de octubre de 2011

Barcas sujetas por la cuerda de la vida

*****

Paseo marítimo de Puerto Real. Cádiz

... Y cae la tarde, se desnuda para dar paso a la luna y con ella llegan los pensamientos furtivos. La mar acoge al sol y se tiñe de miles de estrellas, forma un manto y arropa a cada barca mecida suavemente por la brisa, pero es antes de que el sol se vaya, antes de que la noche llegue despacio y sin avisar cuando nuestros ojos se llenan de luz,  esa luz del atardecer, que hace que nuestras esperanzas duerman hasta que el amanecer vuelva a darles vida.

Mi alma reposa en cada barca, en cada ola;
mis dedos dibujan nubes, las hago crecer hasta darles vida;
mis sueños, gaviotas son en mi mente;
y mi esperanza, el verde de unos ojos, que alguna vez me dijeron, te quiero, tumbado en la playa.

Cuando las estrellas nacen, entiendo lo pequeño que es el mundo, lo pequeños que somos, pero lo grande que podemos ser.

Quizás sólo seamos barcas sujetas por la cuerda de la vida y nos movemos al antojo del viento y las mareas, pero hasta ellas son recias, capaces de aguantar mil galernas y aun así seguir a flote.

Lejos queda ya el pasado. Desde la linterna del faro, miras el horizonte y piensas... mientras me anclen a la vida esos ojos verdes, ya puede arreciar el viento y venir la tempestad, que la estaré esperando .....

Lola

lunes, 3 de octubre de 2011

Qué difícil...

****



... sí, que putada es que te guste alguien y no puedas estar con él/ella siempre que quieras.





Y qué requetebueno que está David Boreanaz, el protagonista de Bones. Lo digo porque también sale en el video, junto con Dido, que es una pura delicia cantando.

Mari Carmen

domingo, 2 de octubre de 2011

Un fin de semana sin alicientes


****

San Fernando. Cádiz

El viernes no auguraba buen fin de semana, fue un viernes de despedidas y sabía que eso le pasaría factura.

Trató de animarse pensando en que era su fin de semana libre y que tendría 48 horas por delante para poder disfrutar y hacer multitud de cosas, como cocinar para su familia, pasear con su perro, ver alguna película, arreglar las cortinas del salón... Descansaría, simplemente

Pero las horas pasaron lentas... Un día y otro, y no hubo nada que hiciera que desapareciera ese desánimo. Y solo le quedó esperar y desear que al día siguiente fuera distinto.

Lola