domingo, 19 de febrero de 2017

Una flor






Una flor, un te quiero,
unos besos suaves como pétalos.

Un dulce abrazo, tus caricias,
el aroma de un encuentro.

Tu sonrisa, tu mirada,
tus palabras, el calor de tus manos.
Este amor, tuyo y mío, nuestro.

Lola

Había una vez...



Esta mañana he recibido un mensaje de whatsapp de mi hija con una foto. Con la idea de que mis hijos habían ido al Mercadona, he pensado, ¿qué sección era esa que estaban reformando y se veía tan amplia?

Ni siquiera leí su mensaje, que decía:

- El mural que tú pintaste. 


Entonces he ampliado la foto y eso me ha hecho darme cuenta de que era el Raimundo Rivero, el colegio donde estudiaron mis hijos, desde preescolar hasta 6 de primaria.

¡Cuantos recuerdos! Una etapa feliz, donde un grupo de madres colaborábamos con los profesores haciendo disfraces para la fiesta de carnaval, organizando fiestas de la Primavera, vendiendo bocadillos para ayudar al viaje de fin de curso de nuestros hijos, repartiendo churros con chocolate en Navidad o pan con aceite para celebrar el dia de Andalucía. O pintar murales, de cuentos infantiles, los números o las vocales.


El de la foto fue obra de mi amiga Victoria y mía en la cual solo nos faltó firmar.

Y ahí está, después de 20 años, para regocijo mío.

Mi hija, al acompañar a su hermano a una reunión de unas actividades extraescolares deportivas que él imparte, paseó por sus pasillos, recordando sus años allí y al ver el mural le faltó tiempo para mandarme la foto.

Ha sido una agradable sorpresa, primero por el recuerdo que ella tiene del colegio y mi trabajo allí, y segundo porque aún perdura a pesar de los años.

 

Lola