martes, 15 de noviembre de 2011

El final de una jornada

***



La mañana pasó rápidamente.
Comenzó el día lloviendo y con tormenta. 
Me gustó que lloviera. 
La jornada de trabajo de tarde fue agotadora, salí a punto de un ataque de nervios. Diez minutos de charla con las compañeras me calmaron un poco. Una vez en casa, conseguí relajarse totalmente. Después de una cena ligera y mirar los correos, pensé que tampoco había sido un día para olvidar. 
Todo iba bien. 
Ahora tocaba dormir.


Me abracé a la almohada. 
Con un tranquilidad absoluta, me vinieron a la mente dos imágenes: las gotas de lluvia sobre el cristal y la caída de la tarde.

Y entonces... me entregué al sueño.

Lola



4 comentarios:

  1. Siempre hay algo por lo que merece la pena la vida. Todos los días tienen un momento para guardar en la memoria. Que tengas felices sueños. Un beso.

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  2. Aqui ha llovido tambien y con los rayos de la tormenta se ilumina todo el pueblo. Ver ese juego de luz en la oscuridad es bonito. Me gusta ver llover, hasta se refresca el cuerpo por dentro. Tus palabras siempre son agradables. un beso.

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  3. Todas las estaciones del año tienen su encanto
    pudiendo disfrutar de ellas: y todo tiempo es bueno para conseguir el objetivo."Tener tiempo
    es la posesión del bien má preciado por quien aspira a grandes cosas".(Plutarco)
    Un abrazo para las dos.

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  4. Eso es bueno, Lola, que al acabar la jornada una pueda decir... todo ha sido hecho y todo está bien.

    Me gustan mucho las fotos.

    Un beso

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