miércoles, 4 de noviembre de 2009

El pueblo (III)


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A cuadros se le quedó la cara al pobre hombre cuando le pedí la pintura roja y blanca necesaria : unos 200 kilos, para pintar el faro. La misma cara que se me quedó a mí cuando después de un paseo idílico por senderos sacados de un cuento, con miles de pájaros y demás fauna local, entré en el pueblo. Al principio pensé que había sido asolado por alguna catástrofe tiempo atrás, aunque después de ver la velocidad a la que cerraban las cortinas, me di cuenta de que había más vida de la que yo pensaba. Asombrado por el poco poder de comunicación de las gentes del lugar, pensé en qué código utilizarían, sin salir de casa, para estar informados de todo lo que acontecía. Me acerqué a alguien que estaba sentado en un banco de la plaza. Tras interrogarlo, y no obtener respuesta, decidí buscar la tienda por mí mismo. Más tarde, al preguntar al tendero, éste me comentó que aquel hombre era sordomudo, o por lo menos eso creían, pues en treinta años jamás había dicho una palabra. El trazado del pueblo era el habitual, una plaza central y calles más o menos amplias, callejones oscuros, a pesar de la luz, y una cosa curiosa: daba igual por dónde deambulase, siempre terminaba en la plaza. Y allí estaba la tienda, como sacada de una serie antigua, cuando los colores en el televisor eran el blanco y el negro. Hasta el martes no estaría todo el pedido. Y hasta el jueves no lo tendría en casa.
Sólo me quedaba esperar. Mientras tanto, pensé, limpiaría la linterna e incluso podría comenzar un diario, como hicieron los que aquí habían vivido tiempo atrás.
¿Por qué no?, ¿quién sabía qué podía suceder...?

Loli

5 comentarios:

  1. ¡Qué chuli! ¡Me encanta! ¿Ves? Ya le vas cogiendo el truco y te ha quedado perfecto. Estupenda la historia. Espero que continues con ella.

    Pero antes... a preparar lo que te pedí, si te apetece, claro :)

    Me encanta como ha quedado tu entrada, Loli. De verdad.

    Un beso

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  2. cada día encuentro más bellas palabras, más sentido a la historia y veo más ilusión. Me gusta. Pasearé por este lindo blog siempre que pueda. Un beso muy grande de este visitante humilde que siempre vuelve para regalar alegria a una preciosa visitante de mi blog y regalarle una de mis olorosas flores. Un beso muy grande amiga volveré a traerte amistad pronto.

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  3. Muchas gracias, Mari, Paco. Besos para los dos.

    Loli

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  4. Sólo venía a desearte un buen día :)

    Mari

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