miércoles, 22 de diciembre de 2010

El sol se ocultó...


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... y la oscuridad se derramó sobre el pueblo como si fuera un tintero, llenándolo todo de bruma pegajosa. El cielo se desangraba en suave nieve y la tierra con blanca pena la acogía, triste y silenciosa. Todo era agonía ahora donde antes sólo había alegría. En las casas, iluminando la entrada, apenas una luz macilenta, un susurro desvaído junto al porche, y una plegaria que se escapa por una ventana entreabierta. Un árbol, cargado de deseos, tiritaba en una plaza desierta. Alguien, desde un balcón, abría las manos para recoger los copos que mansamente se depositaban en sus palmas. El hielo se refugiaba en los abetos. Las bolas de cristal tintineaban entre sus ramas. El frío del invierno se adueñó de las risas, del tiempo y de todas las almas...

Mari Carmen

3 comentarios:

  1. Hola Loli:
    Me alegra tu comunicación.
    Que la Navidad te llene de paz,alegría y salud para poder celebrarla.
    Saludos!!!

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  2. EXCELENTE RELATO.
    UN GUSTO VISITAR TU ESPACIO.
    UN ABRAZO

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  3. Gracias, Manrique, Reltih, un placer recibir vuestra visita y comentarios.

    ¡Felices fiestas!

    Un abrazo

    Mari Carmen

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