domingo, 27 de febrero de 2011

Primavera... a las puertas.


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Foto y texto: Mari Carmen Polo


Ya se presiente que llega, en el aire, en los jardines, en las sonrisas... la Primavera.

Mari Carmen

martes, 8 de febrero de 2011

Tan sólo un resplandor


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Fue tan sólo un resplandor, un débil titilar de estrella que nunca llegaría a brillar en el firmamento, un suspiro que se marchitó antes de ser exhalado, una sombra que se desvaneció por las esquinas donde apenas alumbraban las farolas adormecidas bajo un suave manto de niebla invernal. Fue un puro azar, un extraño relámpago que cruzó sobre las torres de la ciudad aquella noche de hielo, cegándole por un instante, instándole a correr para atraparlo y depositarlo en el altar de su anhelo. Fue un encuentro tan fugaz que pensó que no fue real, tan sólo un guiño inesperado que algún ángel juguetón le hacía desde el cielo.

Marí Carmen Polo

miércoles, 2 de febrero de 2011

Que llueva


***** Que llueva...

Que llueva, sí, que llueva, que poco importa si el agua nos moja el rostro y el pelo, que humedezca nuestro pensamiento y nuestras ansias; que llueva, que es necesario sacudirse todo el polvo del camino, todo el lodo que agrieta nuestros pies y nuestros corazones; que llueva, que en lloviendo a grito desatado, la tierra puede sentirse como el recién nacido, puro y luminoso, como un amanecer dorado; que llueva, por favor, que llueva, que quiero que la lluvia embellezca con arco iris mis palabras, que apuntale con fuegos artificiales la luz de mis ojos, el canto de mi risa y el calor que transmiten mis manos.

Que llueva...

Mari Carmen

martes, 1 de febrero de 2011

Estampa Invernal



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No hay sonidos que silencien el crujido de mis pasos sobre la tierra escarchada, ni pájaros que le pongan música a mi respiración entrecortada mientras recorro este camino sin piedras que baja y sube y baja hasta alcanzar la cima de una montaña que a veces ríe, a veces grita, a veces calla. No hay a mi alrededor ecos, ni rumores, ni tañidos, que hace ya tiempo que enmudecieron en el valle las campanas. Tan sólo una niebla espesa me envuelve y se ciñe a las ramas desnudas de los árboles, mientras en este suelo que piso se acumulan las hojas muertas bajo el frío manto de la nevada.

Mari Carmen Polo